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lunes, 17 de agosto de 2009

Nuestros gestos dicen más que mil palabras (tercera parte)

¿Sabemos realmente hasta dónde acercarnos a una persona?

Todas las personas, según estudios recientes y según Allan Pease, tenemos nuestros territorios muy bien delimitados:

1. La zona íntima, de hasta 50 cm. de distancia, donde se acercan las personas más allegadas (familia, amigos, etc.).2. La zona personal de hasta 1,25 cm. aproximadamente, distancia utilizada en reuniones, entorno laboral y social. 3. La zona social, hasta los 3 mts. que se utiliza con personas ajenas a nuestro entorno.

El tema de las distancias es de gran importancia a la hora de entablar un contacto o conversación con otra persona. A muchos les desagrada que otros invadan su territorio o zona personal. Existen casos en los que las personas se echan hacia tras para mantener una distancia más cómoda. Estos casos varían en relación al entorno. Por ejemplo, las personas que han crecido en zonas poco pobladas suelen tener unas distancias más amplias que las que habitan zonas urbanas con mayor población.

En la comunicación no verbal, las manos son fundamentales. Generalmente los movimientos de ellas se interpretan de la siguiente forma:

a. Palmas hacia arriba y abiertas, indican sinceridad, honestidad. Palmas hacia abajo, abiertas, significan una posición dominante y en ocasiones, poca honestidad (cuando se quiere mentir)
b. Si cerramos la mano y apuntamos con un dedo, suele indicar una posición dominante y algo agresiva.

En cuanto a los apretones de mano:

c. Cuando las manos están verticales, significa igualdad. d. Si nuestra mano está encima, significa dominio, control, y si está debajo, sumisión, recato. e. Si se hace con fuerza significa seguridad.

El apretón de manos puede ir acompañado de otras acciones, como poner la otra mano encima de la mano de la persona saludada. Si se utiliza con gente conocida demuestra confianza; con gente desconocida, el efecto es el contrario.

f. Dar la mano y coger la muñeca o coger el codo, solo se debe hacer con personas conocidas o del entorno cercano. Dar la mano y coger el brazo o el hombro, solo debería hacerse en casos de gran amistad o relaciones muy personales, al invadir la zona íntima de una persona. Estos gestos son interpretados como símbolo de honestidad y sinceridad en personas cercanas y el efecto contrario en personas desconocidas o recién presentadas.
g. Entrelazar las manos: puede ser a la altura de la cara, apoyados en la mesa, o de pié en la parte baja de la cintura. Según estudios, existe relación entre la altura de las manos entrelazadas y la actitud negativa. A mayor altura, mayor negatividad.
h. Frotarse las manos: una expectativa positiva, un buen entendimiento entre las partes.i. Juntar las yemas de los dedos de ambas manos, significa un alto grado de confianza en uno mismo y seguridad. Hacia arriba se utiliza cuando se opina sobre algo; hacia abajo se suele utilizar cuando se está escuchando.

Nuestros gestos dicen más que mil palabras (segunda parte)

Comunicación no verbal.
La importancia de los gestos.

Aunque el hombre lleva más de un millón de años utilizando este tipo de comunicación, ésta se empezó a estudiar hasta hace sólo unas décadas. El investigador Albert Mehrabian descompuso en porcentajes el impacto de un mensaje: 7% es verbal, 38% vocal (tono, matices y otras características) y un 55% señales y gestos. El componente verbal se utiliza para comunicar información y el no verbal para comunicar estados y actitudes personales. Este investigador afirma que en una conversación cara a cara el componente verbal es un 35% y más del 65%es comunicación no verbal.

Muchos gestos utilizados son comunes en la mayoría de los países, aunque otros pueden significar cosas distintas dependiendo de donde estemos. Los gestos básicos suelen ser los que más universalizados están: mover la cabeza para afirmar o negar algo, fruncir el ceño en señal de enfado, encogerse de hombros que indica que no entendemos o comprendemos algo, etc. Otras veces, hay gestos que vienen heredados del reino animal, como puede ser enseñar los dientes en señal de enfado (agresividad).

Los gestos no deben ser interpretados de forma aislada ya que muchos se pueden fingir, pero no todo el cuerpo actúa de la misma manera. Las cejas, la risa, la pupila de los ojos y otros pequeños detalles pueden decirnos más. Por regla general, cuando estamos mintiendo o forzando una situación, el cuerpo nos delata. Por eso, las situaciones personales, se resuelven mejor cara a cara, que por teléfono y otro medio donde se puede esconder el cuerpo y perder una importante parte del mensaje (la parte no verbal).

La mayoría de los gestos y movimientos que utilizamos habitualmente, nos vienen condicionados por el entorno en el que nos criamos. Los matices culturales son de gran importancia en el lenguaje corporal. También el entorno familiar tiene una clara influencia en nuestro comportamiento y en nuestra manera de "hablar con el cuerpo".

Nuestros gestos dicen más que mil palabras (primera parte)

INTRODUCCIÓN

Al hablar con otra persona, completamos nuestras palabras con gestos, movimientos oculares, cambios de postura y expresión facial. No solemos prestar demasiada atención a estas conductas inconscientes y no nos damos cuenta de la importancia que tienen al momento de comunicarnos.

Cuando nos encontramos cara a cara, el 93% de nuestro mensaje es no verbal y solamente el 7% es el mensaje hablado.

Resulta evidente la importancia de conocer el lenguaje corporal y cómo utilizarlo adecuadamente.

El lenguaje corporal es adecuado principalmente para reflejar emociones y actitudes y permite inferir rasgos de la personalidad. El contexto de la comunicación es muy importante ya que puede tener significados diferentes tomando en cuenta las diferencias geográficas, culturales, de grupos, e incluso individuales, de acuerdo al sexo y a la edad. Aún así, existen reglas universales que se aplican de forma similar en cualquier situación, momento y lugar del mundo.

Así como el lenguaje corporal refuerza al lenguaje hablado, también puede contradecirlo, por lo que hemos de confiar más en él que en lo que dicen las palabras.

Al igual que en el lenguaje hablado, podemos mejorar el uso de la comunicación no verbal conociendo las reglas, lo que nos permitirá tener una interacción más satisfactoria con los demás.
La información más relevante se basa en: contacto ocular, expresiones faciales, movimientos de la cabeza y resto del cuerpo, postura, proximidad, orientación, contacto, uso del tiempo, sincronización, apariencia y aspecto físico, que veremos en los próximos artículos.

¡No te los pierdas!