viernes, 1 de abril de 2011

La selección de las telas para la temporada de calor

Es época de calor, las vacaciones se aproximan y probablemente iremos a comprar algunas prendas de vestir para incluir en nuestro guardarropa.

Además del diseño de la prenda, la importancia debemos enfocarla a las telas.

La elección de las telas adecuadas en la temporada adecuada, determinará la comodidad con la que estarás durante el día.

Existe una gran variedad de textiles en el mercado que funcionan para cada temporada del año, pero una que indudablemente trabaja en las cuatro estaciones, es el algodón.

En la temporada de calor, el algodón tiene la virtud de absorber el sudor para darte una sensación de frescura. Es muy ligero y resistente al agua.

Aunque el nylon no cuenta con las mismas virtudes que el algodón, por tratarse de una fibra sintética, también puede considerarse como una buena alternativa. En el caso del lino, se trata de una tela con tejido abierto, fresca, pero cuenta con el inconveniente de que se arruga con facilidad. Algunas personas la consideran como “la arruga elegante”, y no les causa ninguna molestia. También existen algunas prendas hechas de lino en combinación con otras fibras que evitan que se arrugue.

La seda es una tela ligera, muy fresca, de origen natural. Al igual que el lino, tiende a arrugarse con facilidad cuando la fabricación es al 100%, pero si tenemos una pequeña parte de alguna fibra diferente en su composición, puede ayudar a que no se arrugue.

Si necesitas alguna tela que sea amigable, que no se arrugue y que tampoco sea costosa, el polyester es una buena alternativa, ya que puedes llevarla en la maleta y colgarla sin necesidad de una plancha. El inconveniente de las telas sintéticas es que hacen que sudes más y en lugares calurosos puedes sentir incomodidad.

Si requieres de telas que sean fáciles de lavar, opta por aquéllas que estén hechas de micro-fibra. No se arrugan con tanta facilidad, su textura es similar a la del algodón y secan rápidamente.

martes, 15 de marzo de 2011

¡Cuidado con los colores de temporada!

Si eres una persona a la que le gusta estar a la vanguardia y usar los colores de la temporada, te recomiendo que observes si el color o los colores de moda serán adecuados para ti.

Durante esta temporada, podrás encontrar azules, verdes, terracotas, y diferentes gamas de rosa.

Hay colores que te pueden hacer lucir más pálida, que pueden sacar más ojeras o que te harán lucir espectacular, por lo que es muy importante que te observes frente al espejo con la prenda del color que seleccionarás, y a su vez, selecciones otro color que sea totalmente distinto. Puedes seleccionar una prenda en rosa, una en azul y una en amarillo. Observa el efecto del color sobre tu rostro, si te hace lucir radiante, si te hace lucir pálida o si te hace ver deslavada. Si no estás segura, coloca la prenda del otro color sobre la primera y vuelve a observar tu rostro. Intercambia los colores una y otra vez, y podrás darte cuenta de la diferencia.

Lo importante es que el color tenga una armonía con tu persona. Generalmente, el esquema personal está compuesto por el color de tus ojos, de tus mejillas y de tu cabello, entonces puedes tener la certeza de que si repites esos colores en tus prendas de vestir, te funcionarán muy bien.

Es importante que cuides el tono o la intensidad del color, ya que por ejemplo, si tienes los ojos verdes, una piel muy blanca, un cabello rubio y usas un color verde pálido, te puedas ver más pálida, entonces puedes seleccionar un color verde más intenso.

Si es un color que te gustó muchísimo pero que notas que no te favorece, procura usarlo lejos de tu rostro y agrega accesorios en colores que te hagan lucir con vida y que resalten lo mejor de ti.

lunes, 28 de febrero de 2011

¡Ama a tu cuerpo!

Estaba en el restaurante esperando a una amiga, y no había forma de no escuchar la conversación del grupo de mujeres que se encontraba en la mesa contigua, ya que hablaban con voces tan altas que hasta el chef podría enterarse de su plática.

¡Odio que se me haya colgado la panza, quisiera ponerme un bikini como antes! ¡A mí me choca que me hayan salido estrías, son horrrrribles! Y así podría irme con una lista interminable de adjetivos relacionados a lo “horribles” que se han vuelto sus cuerpos.

Con el paso de los años… con la llegada de nuestros hijos… nuestro cuerpo tiene cambios considerables, pero estos cambios físicos tienen que ir de la mano con nuestros cambios mentales y así, con los cambios emocionales.

Lo primero que debemos considerar es que efectivamente ya no tendremos el cuerpo que tuvimos cuando éramos adolescentes, en donde nuestras células y el sin fin de substancias que genera nuestro organismo estaban jóvenes, pero tenemos que aprender a aceptar los cambios que suceden cuando tenemos a nuestros hijos o con el paso de los años y entender que nosotros no sólo somos una apariencia física, también estamos dotadas de un sinfín de habilidades, talentos, emociones y vivencias que hacen que seamos lo que somos en la vida.

Dale a tu cuerpo lo que necesita.

Es normal que el cuerpo sufra cambios con el paso del tiempo y el aceptarlo no quiere decir descuidarlo. Dale lo que necesita. Una buena alimentación, un buen ejercicio; puedes procurar mantenerlo en buena forma sin necesidad de cirugías y teniendo una dieta balanceada, que además te hará sentir más saludable; pero lo más importante es que lo aceptes como es, porque es tuyo y porque tiene toda una historia de vida. Recuerda que es sólo un complemento de ti, y que hay otras cosas que te harán ser y trascender.

También considera que puedes utilizar prendas de vestir adecuadas para tu tipo de cuerpo y busca la ropa interior que te ayude a resaltar tus cualidades y a disimular “aquéllos gorditos”.

Un cambio positivo en la percepción que tienes sobre tu cuerpo te hará sentir mucho mejor y entender que cualquier diferencia que veamos en nuestro cuerpo después de veinte o treinta años, será parte de la encantadora historia de vida que tenemos para contar.

jueves, 3 de febrero de 2011

¡Celebremos el día de San Valentín!


En muchos países del mundo, es una tradición celebrar el 14 de febrero como el Día del Amor y la Amistad, comúnmente llamado el día de San Valentín. Pero, ¿porqué de San Valentín y no de San Juan o de San Pedro?

Existen diferentes versiones de la historia de San Valentín. Una de ellas es que fue un predicador que servía en Roma durante el siglo III. En esta época, el emperador Claudio II decidió que los soldados no deberían casarse, pues de esa manera funcionaban mejor en el ejército, y de hacerlo, serían castigados.

Al no estar de acuerdo, Valentín los casaba en secreto, pero al enterarse el emperador, fue condenado a muerte. Otra historia cuenta que cuando Valentín estuvo en prisión se enamoró de una jovencita, hija del celador, que lo visitaba durante sus días de confinamiento. Justo antes de morir, le escribió una carta firmando “de tu Valentín”.

Cualquiera que sea la verdad, refleja su heroica, romántica y amable personalidad. Se cree que el día de San Valentín se conmemora a mediados de febrero por tratarse de su aniversario luctuoso, por lo que en 498, el 14 de Febrero fue declarado el día de San Valentín por el papa Gelasio.

¿Qué puedes regalar?

Por tratarse de un día tan especial, puedes considerar ideas creativas. Algunas sugerencias:

Para él: puedes considerar cd, una película, una serie de sus favoritas, un libro, unas mancuernillas, algunos accesorios para su celular o su equipo de sonido; una taza con la foto de ambos o inclusive prepararle una canasta con un cojín en forma de corazón. Otras opciones, chocolates y velas para una sesión romántica, prepararle un álbum de scrapbook con las fotos de ambos o en un papel ilustración armar un collage de fotos decoradas.

Para ella: a las mujeres nos encanta sentirnos queridas y apapachadas, así que cualquier detalle en el que incluyas una tarjeta es una gran opción. Puedes considerar una sesión de spa, un arreglo con sus flores predilectas con un listón rojo, una canasta con regalos diversos (chocolates, una novela romántica o un cd grabado por ti. Si es un perfume, procura que sea el que a ella le gusta.

“Recuerda que el mejor regalo es demostrarle tu amor todo el año”.

miércoles, 26 de enero de 2011

Para jóvenes estudiantes…


Durante el periodo escolar estarás conviviendo con tus compañeros por mucho tiempo, por lo que la primera impresión que ellos tengan de ti será determinante para el resto del año.

Si no tuviste suerte en el ciclo escolar anterior, ahora tendrás una nueva oportunidad, por lo que podrás sacar el mayor provecho a tus relaciones personales si tomas en cuenta los siguientes detalles:

a. Recuerda que tu cuerpo está cambiando y tu transpiración también, por lo que el desodorante deberás incluirlo en tu rutina diaria de aseo personal, a menos que quieras “ahuyentar al enemigo” ¡pero también ahuyentarás al amigo!

b. Mantén tu cabello, tus uñas y tu piel limpias. Si en algún momento sientes que tienes mal aliento, procura tener contigo pastillas de menta.

c. Cuidar tu aseo personal hablará muy bien de ti, por lo que tus prendas de vestir también deberán estar limpias. Si practicas algún deporte y sudas mucho, no olvides llevar en tu mochila un cambio de ropa y tu desodorante.

d. Es muy agradable convivir con una persona que huela bien, pero el usar loción o perfume en exceso puede ser molesto para quienes te rodean.

e. Piensa bien antes de usar algún tatuaje permanente o un piercing, pues recuerda que formarán parte de tu imagen y puedes proyectar un mensaje negativo que puede cerrarte las puertas a buenas oportunidades.

Tus relaciones interpersonales serán exitosas si:

ü Eeres amable y piensas en las necesidades de los demás.

ü Ssi antepones la cordialidad y el respeto.

ü Ssi mantienes una buena actitud ante cualquier situación.

ü Ssi cuidas tu vocabulario y no buscas ofender a nadie.

¡Y nunca olvides sonreír, porque tu sonrisa será siempre tu mejor carta de presentación!

miércoles, 12 de enero de 2011

¡Dale un nuevo giro a tu guardarropa!

Año Nuevo, cambio de ciclo, y muchos propósitos por cumplir, bajar de peso, hacer ejercicio, dejar de fumar, buscar un trabajo… ¡Comenzamos siempre con esa energía tan positiva que nos da el recibir al Año nuevo! y ¿qué tal una revisión de tu guardarropa?

El tomarte el tiempo necesario para revisar tu clóset te dará muchos beneficios ya que podrás evaluar cuáles son las prendas de vestir que no te funcionan y que están quitándote espacio y cuáles son las que realmente satisfacen tus necesidades y con las que puedes ir armando grupos que te servirán para diferentes ocasiones.

Puedes separar tu ropa en cuatro grupos:

1. La ropa de uso frecuente o que sea tu predilecta.

2. La ropa que no te gusta tanto y que simplemente la tienes.

3. La ropa que no has usado de los últimos 6 meses a los dos últimos años.

4. La ropa que requiere ir a la tintorería o que requiera alguna reparación.

De esta forma irás identificando las prendas que vale la pena guardar y las que puedas desechar.

Si estás considerando adquirir prendas nuevas, esta es una forma muy práctica de identificar las prendas que te harán falta.

Es probable que tengas ropa separada por temporadas y que únicamente uses una vez al año como es el caso de la ropa de invierno, o las prendas para ocasiones especiales. Si se trata de vestidos de noche o de trajes como el smoking, con cortes clásicos, puedes conservarlos por mucho más tiempo, y buscar algún accesorio que lo actualice a la hora que desees utilizarlos.

Recuerda que la decisión tiene que ser objetiva y deberás preguntarte si realmente te gusta, si realmente la utilizas o si realmente la necesitas. No te detengas por mucho tiempo con cada prenda, pues en ese lapso puede ser que te aparezcan los recuerdos de los grandes momentos que pasaste con ella y entonces volverás a guardar todo lo que ya sacaste.

Observa el primer grupo y analiza qué es lo que te gusta de esas piezas, toma en cuenta los detalles en el diseño, las telas, los colores y los estampados y cómo te quedan, para que puedas identificar cuáles son las cosas que no te gustan del grupo 2. En éste, si se trata de prendas que sean simples en diseño y te gusta que cuenten con otros detalles, recuerda que puedes agregarles accesorios o combinarlos con prendas que tengan más elementos. En el caso contrario, entonces tómalo en cuenta en el momento de adquirir prendas nuevas.

Si la ropa que no has usado en seis meses o más son prendas que podrías usar en cualquier temporada, entonces reconsidera si vale la pena volverla a guardar porque probablemente esté en tu clóset por otros seis meses.

De esta forma te será más fácil decidir entre las prendas que vale la pena conservar y las que desecharás, que además te dará una gran satisfacción si las donas a algún albergue para personas que las necesiten.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Cuidados de la piel durante el invierno

El frío del invierno puede generar algunos cambios en la piel como resequedad en el rostro, en las manos y en los pies.

Durante este periodo, es importante que consideres el tener algunos cuidados especiales para que tu piel se mantenga hidratada y no padezca durante la época de frío.

1. Acude a un especialista Considera el visitar a algún especialista como tu dermatólogo o una farmacia dermatológica en donde te realicen un diagnóstico para identificar cuál es tu tipo de piel y los productos adecuados para ti. No requieres de una fuerte inversión ya que no necesariamente los productos más caros son los mejores. Lo importante es que sean los productos indicados para tu piel.

2. Mantén la piel más humectada Probablemente cuentes con una humectante que te funciona durante la época de calor, pero en la época de frío, puede ser que requieras hacer un cambio en tu rutina. Un ungüento o pomada con base de aceite, en lugar de base de agua, puede servir de mayor protección, ya que el aceite forma una capa protectora en la piel que ayuda a mantener una humectación mayor a diferencia de la crema o la loción.

Los aceites debes seleccionarlos con cautela ya que no todos son apropiados para el rostro. Busca los no obstructivos como el aceite de aguacate, aceites minerales o aceite de almendra. Evita los aceites vegetales ya que causarían una obstrucción en los poros faciales.
También puedes conseguir lociones que contengan humectantes, como la glicerina y el sorbitol
que atraen la humectación a tu piel.

3. No olvides tu protector solar Recuerda que en el clima de invierno en la sombra hace frío y el sol quema, así que no olvides seguir usando un protector solar de amplio espectro en las zonas que estén expuestas a la intemperie. Si estarás fuera por mucho tiempo, procura aplicarlo nuevamente.

4. Dale a tus manos un cuidado especial La piel de las manos es más delgada que la de otras zonas del cuerpo ya que contiene una mínima parte de glándulas sebáceas, lo cual implica que es más difícil mantenerla humectada, especialmente durante el frío y en los climas secos, lo que puede propiciar una fuerte resequedad o agrietamiento. Utiliza una crema para manos las veces que sea necesaria y si el clima es muy frío, utiliza guantes al salir.

5. Evita los baños muy calientes Es cierto que una vez que nos hemos despojado de todas nuestras prendas el frío se apodera de nosotros y deseamos meternos a la regadera con el agua muy caliente. Aunque de momento consideramos que es la mejor opción, en realidad no es una buena idea ya que el agua muy caliente rompe las barreras de lípidos en la piel lo que puede propiciar una pérdida de humedad. Es preferible utilizar agua tibia y permanecer poco tiempo en la regadera.